Y una noche de Reyes me trajeron el mejor regalo que podía esperar. Y eso que no te pedí en la carta, porque ni siquiera sabía que te quería, pero se ve que Baltasar me conocía bien y pensó: "este año vamos a ser prácticos y regalarle a esta muchacha lo que de verdad necesita. Y que además le dure toda la vida, nada de cutradas". Y ahí apareció mi regalo, de madrugada, en medio de Las Lagunetas. Había muchos paquetes por ahí desperdigados, pero yo sabía que era ese el que tenía que desenvolver.
¡Y todos los años repiten regalo, los tíos! Como saben que siempre aciertan, y encima cada vez me hace más ilusión, pues no se complican...
Feliz aniversario, D. Por muchos años desenvolviéndote.
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